Este poder puede volver
a una persona sensible o hacerla de acero, las palabras pueden ser aliadas o
enemigas, todo depende de cómo las quieras utilizar, algunos de los grandes
líderes mundiales se caracterizan por su poder de persuasión a través de las
palabras, un ejemplo de esto es el presidente afroamericano de los Estados
Unidos, Barack Obama, mundialmente conocido por su facilidad de palabra,
acompañada también por la parte no hablada, gestos, movimientos, entonación de
algunas palabras, porque lo importante no es siempre lo que dices, sino como lo
dices, ya que entonando o elevando el tono de voz en determinadas sílabas o
palabras puedes aumentar el poder de estas y sobretodo convencer a la gente de
que lo que estás diciendo, aunque no sea lo más beneficioso para alguien, es lo
mejor para recuperar o arreglar algo, en este caso podemos aplicar este ejemplo
a algunos discursos sobre la crisis, considerada como palabra tabú por algunos
dirigentes como José Luís Rodríguez Zapatero. En sus discursos el expresidente
de España era un “experto” en no nombrar esa palabra, entre las metáforas y
eufemismos más utilizados por él en su periodo como presidente cabe destacar
los siguientes: “Brusca desaceleración", "Situación ciertamente difícil y
complicada”; "Condiciones adversas”; “Una coyuntura económica claramente
adversa”; “Deterioro del contexto económico”; “Ajuste”; “Empeoramiento”;
“Escenario de crecimiento debilitado”; “Periodo de serias dificultades”;
“Debilidad del crecimiento económico”; “Difícil momento coyuntural”;
“Empobrecimiento del conjunto de la sociedad”; “Gravedad de la situación”; “Las
cosas van claramente menos bien”. El uso de
estos vocablos puede dar lugar a confusiones, sobre todo a personas con una
educación pobre, y con esto se busca manipular los datos de objetivos para que
parezcan menos malos, es decir, conseguir los votos de la gente ignorante, a
través del uso de algunas palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario