viernes, 31 de mayo de 2013

Conclusiones de mi trabajo



Las palabras son, para nosotros, algo de uso diario, el diccionario de la RAE contiene unas 88.000 palabras, de las cuales la mayoría no utilizamos periódicamente. Para nuestra formación como personas y como profesionales es indispensable el don de la palabra, ir más allá de lo que decimos, cuidar como lo hacemos y buscar las palabras pertinentes para decir aquello que queremos decir de manera satisfactoria, para ello debemos aprender y analizar los aspectos tratados en este trabajo. Las palabras matan, hacen sentir, se manifiestan en nosotros a través de ideas, sin la seducción de las palabras el mundo se vería condenado a la mediocridad, ¿Qué sería de nosotros sin grandes autores como Bécquer capaces de transformar en nosotros palabras en sentimientos, emociones, pasiones…?

jueves, 30 de mayo de 2013

Análisis de las palabras



El sonido, que contiene en música los fonemas. El sonido que tiene una palabra nos transporta a otra que suena parecido, la enlazamos inconscientemente. Las contradicciones, como por ejemplo “el fuego helado”, o cuando los economistas, o políticos como anteriormente he mencionado se refieren a “crecimiento cero”. Estas sirven para “manipular la intención de lo que se está expresando, hacerlo más suave, tratar que  la gravedad de los hechos pase desapercibida, estos términos son usados bastante para distraer la mente de quien las lee o escucha y que no se hagan tan transcendetales. El estiramiento, hacer más larga una palabra, decir por ejemplo “sobredimensionamiento” en lugar de “exceso”, decir “obligatoriedad” en lugar de “obligación”, son mensajes que se envían al público para demostrar que sus ideas han adquirido una cualidad superior, como para tratar de que suene más culto, estas palabras, que muchas veces son  inexistentes, son usadas especialmente en la política  donde los políticos son conocedores de  que empleándolas impresionan al público y están por encima de este.  La extensión, la anchura de las palabras grandes que se convierten en íconos universales, pero que sin embargo responden a la idea personal de cada uno. Son palabras como: justicia, paz, democracia...

Uso del poder



Algunas veces no es tan importante lo que dices, hay veces que es más importante el como se dicen las cosas, como demuestra este vídeo, podemos ver como la gente cambia de opinión por el hecho de que las palabras que estaban antes no resultaban atractivas a la vista, no llamaban la atención y no tenían recursos estilísticos para llamar la atención sobre el mensaje, hasta que llega la mujer y demuestra que con las palabras indicadas pueden conseguirse resultados mejores, ese es el poder de las palabras…

El poder de las palabras y relación la política



Este poder puede volver a una persona sensible o hacerla de acero, las palabras pueden ser aliadas o enemigas, todo depende de cómo las quieras utilizar, algunos de los grandes líderes mundiales se caracterizan por su poder de persuasión a través de las palabras, un ejemplo de esto es el presidente afroamericano de los Estados Unidos, Barack Obama, mundialmente conocido por su facilidad de palabra, acompañada también por la parte no hablada, gestos, movimientos, entonación de algunas palabras, porque lo importante no es siempre lo que dices, sino como lo dices, ya que entonando o elevando el tono de voz en determinadas sílabas o palabras puedes aumentar el poder de estas y sobretodo convencer a la gente de que lo que estás diciendo, aunque no sea lo más beneficioso para alguien, es lo mejor para recuperar o arreglar algo, en este caso podemos aplicar este ejemplo a algunos discursos sobre la crisis, considerada como palabra tabú por algunos dirigentes como José Luís Rodríguez Zapatero. En sus discursos el expresidente de España era un “experto” en no nombrar esa palabra, entre las metáforas y eufemismos más utilizados por él en su periodo como presidente cabe destacar los siguientes: “Brusca desaceleración", "Situación ciertamente difícil y complicada”; "Condiciones adversas”; “Una coyuntura económica claramente adversa”; “Deterioro del contexto económico”; “Ajuste”; “Empeoramiento”; “Escenario de crecimiento debilitado”; “Periodo de serias dificultades”; “Debilidad del crecimiento económico”; “Difícil momento coyuntural”; “Empobrecimiento del conjunto de la sociedad”; “Gravedad de la situación”; “Las cosas van claramente menos bien”. El uso de estos vocablos puede dar lugar a confusiones, sobre todo a personas con una educación pobre, y con esto se busca manipular los datos de objetivos para que parezcan menos malos, es decir, conseguir los votos de la gente ignorante, a través del uso de algunas palabras.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Análisis del libro "Seducción de las palabras"



Para hablar sobre este tema es indispensable mencionar el libro “La seducción de las palabras”, escrito por Alex Grijelmo. En él, el autor hace un análisis sobre cómo las palabras manipulan nuestro propio pensamiento, este fragmento de su libro describe de forma sintética su opinión acerca de las palabras: Son las palabras los embriones de las ideas, el germen del pensamiento, la estructura de las razones, pero su contenido excede la definición oficial y simple de los diccionarios. En ellos se nos presentan exactas, milimétricas, científicas… Y en esas relaciones frías y alfabéticas no está el interior de cada palabra, sino solamente su pórtico. Nada podrá medir el espacio que ocupa una palabra en nuestra historia.” Con esto, el autor trata de dar a entender al lector modelo que las palabras surgen de nosotros y de nuestro pensamiento, nos sirven para comunicarnos, emociones, sentimientos…
Más allá de tener un significado, que lo poseen, la importancia de las palabras reside en los valores que expresa, y también depende de la persona que la escriba o diga, la historia de esa persona y el sentido de estas palabras relacionadas con la vida o las circunstancias de esta, como Grijelmo explica aquí: “Una palabra posee dos valores: el primero es personal del individuo, va ligado a su propia vida; y el segundo se inserta en aquél pero alcanza a toda la colectividad. Y este segundo significado conquista un campo inmenso, donde caben muchas más sensaciones que aquéllas extraídas de su preciso enunciado académico. Nunca sus definiciones (sus reducciones) llegarán a la precisión, puesto que por fuerza han de excluir la historia de cada vocablo y todas las voces que lo han extendido, el significado colectivo que condiciona la percepción personal de la palabra y la dirige.”
Dicha esta breve introducción, podemos definir la seducción de las palabras como el propio autor dice: "Cómo se elige cada palabra para el momento adecuado, cómo se expresa con música lo que en realidad es un ruido, cómo se tocan los lugares sensibles de nuestra memoria... Eso es la seducción de las palabras. Un arma terrible."
Aquí su intención es comentar que, con lo de arma terrible, la palabra posee un poder inmenso, puede hacer cambiar de opinión a la gente, puede corromper, persuadir, pueden enamorarnos o pueden rompernos el corazón, dos palabras tan simples como un pronombre y un verbo, “te quiero”, puede provocar millones de sensaciones, desde el amor hasta el odio, pasando por la inseguridad, miedo, temor… Puede hacer que personas sean felices el resto de sus vidas, o que, por el contrario, ante una respuesta negativa se lleguen a cometer incluso hasta suicidios, ya que las palabras frecuentemente van arraigadas a sentimientos, igual que con tu pareja, puedes seducirla de mil maneras, pero el poder, la seducción de las palabras es una de las mayores armas frente a este reto.